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El uso de desfibriladores en
ámbitos no asistenciales y a cargo de personal no sanitario se ha consolidado.
Con Andalucía son ya seis las autonomías que han desarrollado programas para
instalar estos aparatos en lugares concurridos (estaciones de tren, grandes
superficies)
para tratar de evitar muertes por
crisis cardiacas. El uso de estos aparatos por personal no médico queda
supeditado a cursos de formación.
El uso del desfibrilador para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad está
autorizado, es decir, después de realizar la formación específica que se
necesita para poder utilizarlo es una herramienta que ayuda a salvar vidas,
debido a que su utilización esta demostrada y salva vidas después de sufrir una
parada cardiaca y que las Policías son las primeras en llegar en el 95% de las
ocasiones; que mejor que nuestro colectivo en llevar este tipo de herramienta.
¿Cuanto cuesta herramienta?, ¿Cuál es el coste de una vida?, ¿ Cuales son las
secuelas que deja una recuperación cardiaca tardía?, Todas estas preguntas son
muy difíciles de responder, pero es evidente que la aplicación de un DESA, es de
gran ayuda en la asistencia vital a la víctima, entendiendo a que en las grandes
urbes, se tiene ayuda “enseguida”, el traslado vital es rápido, no ocurre de la
misma manera en los municipios que el Hospital más próximo se encuentra a más de
veinte minutos, la realidad social, es que un desfibrilador en un patrulla
policial es más efectivo que en una UVI, entendiendo que la UVI tiene un gran
territorio de dar cobertura sanitaria. Esto no es criticar la labor asistencial
del área de salud, pero la verdad que el vehículo que circula las veinticuatro
horas del día es el patrulla policial.
Indicar que el compromiso de todas las Policías es velar por la seguridad de
nuestros ciudadanos, y con una formación específica, básica de utilización del
DESA podemos salvar vidas, siendo esta formación impartida en muchas ocasiones
por el mismo suministrador del aparato, o por profesionales de la medicina, que
con una formación de unas diez horas es suficiente para poder utilizarlo.
Siempre nos hemos preguntado en el momento crítico de atención a las víctimas en
las intervenciones ¿Si hubieramos tenido tal instrumento? ¿Si no hubiera tardado
la ambulancia? ¿Si hubieramos ido al Centro de Salud a por el médico? Pero
muchas de las ocasiones no podemos cambiar la intervención y priorizamos sobre
la vida humana y estar junto a la víctima, ya sea consolándola, hablándola o
simplemente abrigarla con una manta o nuestra cazadora. Una de las herramientas
que esta demostrado que salva vidas es el desfibrilador, intentemos convencer a
nuestros responsables por que se inclinen a comprar este aparato, así como, un
buen Botequín policial, y cuidemos de él.
Por todo lo expuesto, en los años que llevo de servicio, momentos malos, buenos
y regulares, pero lo que siempre se ha de tener claro que somos profesionales y
nos debemos a nuestros ciudadanos y debemos luchar e intentar que las mejoras
tecnológicas, materiales y demás elementos que sean de nuestra utilidad lleguen
cuanto antes mejor, por lo que aquí hago una llamamiento a las Policías Locales
con mayor poder adquisitivo que otras, donen material y se brinden a darlo, con
el fin de equiparnos unos a otros en medios.
Autor: Fco. Javier Toribio Portillo
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